Cebolletas, la celebración de la primavera

Tiernas, dulces y muy aromáticas, las cebolletas son sinónimo de primavera y, con su llegada, la mesa se inunda de la frescura sabrosa de las ensaladas.

Su color blanco nacarado, sus tallos firmes y verdes y una textura tan crujiente como jugosa convierten a esta verdura en una auténtica celebración para el paladar.

Las cebolletas se recolectan de forma temprana, cuando todavía están en proceso de crecimiento y no se ha producido la floración, por lo que se trata de un producto muy ligado a la temporada primaveral y a los primeros compases del verano.

Ricas en fibra y vitaminas y con escaso contenido calórico, su periodo de conservación es corto, de modo que se recomienda que se guarden en el frigorífico, pero liberadas de los envases de plástico que favorecen la humedad.

“Las plantamos por tramos, para ir jugando en función del clima y dándoles salida paulatina. Están muy bonitas, las temperaturas altas nos han favorecido y se ha adelantado la producción”, comenta Begoña Lumbreras desde su caserío de Berango, Momoitio Baserria.

Mientras consulta su cuaderno de anotaciones, donde registra los movimientos de sus cultivos, Begoña precisa que las primeras cebolletas fueron plantadas en noviembre del pasado año.

“Se está adelantando la cosecha por las temperaturas”, señala Lumbreras, quien se muestra esperanzada de poder alargar la producción durante los meses de verano.

Mientras, Gorka Irazabal, de la explotación Goreko, explica que comenzaron las plantaciones entre diciembre y enero y que, en estos momentos, se encuentran en las postrimerías de la recolección. En total, han sido 5.000 cebolletas plantadas, distribuidas en dos tandas diferentes.

El agricultor asegura que las más valoradas son las de menor tamaño, tiernas y que no piquen y destaca como uno de los aspectos que potencian su consumo el hecho de que tengan “un sabor especial”, además de ser “finas y dulces”.

Para Irazabal es un factor fundamental respetar el ciclo de este producto, que vincula a la temporada primaveral.

Por su parte, Asier Urkijo, de la explotación Goilurra, ubicada en Larrabetzu, considera que la cosecha ha funcionado muy bien y está siendo abundante.

Aunque el consumo de las cebolletas está muy ligado a las ensaladas, su uso se puede ampliar a todo tipo de sofritos, caldos y como acompañante de carnes y pescados. Sin embargo, para Begoña, una de las aplicaciones estrella es rehogarla con paciencia y mimo para incluirla en las tortillas francesas.

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