UN TXAKOLI CON GRANDES ASPIRACIONES

Finalizada la vendimia, el txakoli de Bizkaia del año 2016 está listo para tomar el relevo de su predecesor y abordar bodegas y paladares. Los primeros litros ya reposan en las kupelas para fermentar, adquirir cuerpo, sabor y comenzar a ser embotellados.

Este año, la vendimia para la elaboración del txakoli ha estado determinada por las condiciones climatológicas. Después de una primavera fresca y un verano seco, la cosecha se ha beneficiado de las lluvias de los últimos días de septiembre, que han permitido una maduración correcta de los racimos de uvas.

Aunque el grano no ha llegado a alcanzar el tamaño del de la cosecha anterior, el nuevo vino con denominación de origen se presenta aromático y con un sabor y nivel de acidez similar al del año pasado. Respecto a la graduación, es ligeramente inferior, pero sigue manteniendo las características propias y únicas del txakoli de Bizkaia, que hacen de este caldo una bebida ideal para maridar con pescado, marisco, paella e incluso verduras.

 “Cuando empezamos a vendimiar, el txakoli tenía 11 grados y medio de alcohol, pero al final hemos superado ese dato, y estamos muy contentos”, explica José Antonio Torre, de la bodega Butroi (Gatika), que recientemente ha sido premiada en Madrid por tener uno de los 10 mejores vinos blancos de España.

En la bodega del txakoli Erdikoetxe, en Lezama, Andoni Ojanguren se ha visto en la misma tesitura: “La primera vendimia tiene 2 o 3 décimas menos que el año pasado, pero la segunda parte, realizada a finales de octubre, ha cogido algo más de graduación”, asegura.

De momento, el Comité de Catas sólo ha realizado una primera degustación oficial, en la que se ha mostrado optimista con la calidad del vino.

Aunque todavía es pronto para determinar con precisión las características olfativas y gustativas de la nueva cosecha, los productores vizcaínos mantienen las expectativas del año pasado. Andoni lo tiene claro: “El txakoli es un elemento vivo; ahora todavía está fermentando y no sé cómo se va comportar, pero lo que sí sé es que promete la redondez y potencia del año pasado”.

José Antonio comparte la opinión de Andoni. “Todavía es un vino joven, pero poco a poco conoceremos el color, sabor y aroma final; es cuestión de esperar”, explica el propietario de la bodega, que terminó la vendimia el pasado 12 de octubre.

El vino estará en plenitud de sabor y aromas a partir de la próxima primavera, aunque algunos privilegiados podrán captar las primeras esencias en la feria de Santo Tomás de Bilbao, el próximo 21 de diciembre. “Quizá sea demasiado pronto para beberlo, ya que no está asentado del todo, pero es una feria en la que la gente se muestra ansiosa por probar el primer txakoli del año y hay que atender la demanda”, explica el propietario de txakoli Erdikoetxe.

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